Verano tras verano, vuelven a aparecer sin cansarnos nunca. Los chinos de colores se han convertido en una alternativa imprescindible a los vaqueros y los pantalones cortos. Menos formales que unos pantalones clásicos, más llamativos que unos pantalones neutros, añaden carácter a tus conjuntos sin resultar excesivos. Siempre y cuando los elijas bien... y sepas cómo llevarlos.
¿Por qué los chinos de colores se han convertido en imprescindibles para el verano?
Los pantalones chinos siempre han sido una prenda híbrida, a medio camino entre lo informal y lo elegante. Cuando se presentan en versiones coloridas, se convierten en un auténtico campo de juego estilístico. Y con la llegada del buen tiempo, suelen ser las prendas más fáciles de llevar las que marcan la diferencia.
Al contrario de lo que se piensa, llevar pantalones chinos de colores no es algo reservado a las siluetas atrevidas. Es todo lo contrario. El secreto reside en el corte y el tejido.
Un pantalón chino bien cortado siempre realzará tu silueta, independientemente del color. Y con un tejido flexible y transpirable, a menudo de algodón ligero, es ideal para la temporada estival sin afectar al estilo ni a la temperatura.
¿Por qué son tan populares los chinos de colores en verano?
- Su versatilidad: se pueden llevar desde la mañana hasta la noche.
- Su efecto inmediato en el look: un simple tono cambia toda la dinámica de un conjunto.
- Su facilidad para combinar: a diferencia de los estampados, un color vivo se equilibra con prendas básicas sobrias (camiseta blanca, camisa clara, polo liso...).
Consejo: si eres principiante, empieza con colores «suaves» como el beige, el azul claro o el verde claro. Estos tonos se integran fácilmente en un armario masculino sin riesgo de cometer errores.
Combinar bien tu chino de colores según la ocasión
Los pantalones de colores no se llevan de la misma manera según si estás en la playa, en una terraza o en un restaurante junto al mar. La ventaja de los chinos es que se adaptan a todo, siempre y cuando se sepa jugar con los contrastes y los materiales.
En la ciudad: jugar con los contrastes controlados
En un entorno urbano, el chino de colores es perfecto para romper con un atuendo demasiado clásico sin caer en la excentricidad.
La idea no es llamar la atención a toda costa, sino afirmar un estilo desenfadado y controlado.
Combínalo con una camiseta lisa, una camisa blanca o un polo ajustado. Añade una chaqueta ligera (de denim o algodón) para estructurar el conjunto. En los pies, unas zapatillas deportivas sobrias o unos mocasines informales quedan genial.
A tener en cuenta: unos pantalones chinos de colores son suficientes para lograr el efecto deseado. No es necesario multiplicar los efectos. El conjunto sigue siendo claro, moderno y aporta un toque de personalidad.
De vacaciones: looks frescos sin complicaciones
Los pantalones chinos de colores son un aliado ideal para las escapadas veraniegas. Flexibles, ligeros y transpirables, sustituyen fácilmente a los pantalones cortos para conseguir un look más elegante sin sacrificar la comodidad.
Opta por prendas holgadas y claras: una camiseta oversize, una camisa de lino fluida, una camiseta sin mangas sobria. En cuanto a los accesorios, un sombrero de paja o unas gafas de sol con montura gruesa pueden realzar el conjunto sin esfuerzo.
Consejo: remangar ligeramente la parte inferior del pantalón le da un aire más desenfadado y deja respirar el tobillo. Un detalle que lo cambia todo, sobre todo con unas zapatillas deportivas o unas sandalias minimalistas.
Por la noche: elegancia sin esfuerzo
Una cena en una terraza o un evento veraniego requieren un atuendo un poco más elegante. Los pantalones chinos de colores son la opción ideal en este caso: sustituyen a los pantalones clásicos sin resultar tan formales.
Elija un tono más oscuro (burdeos, caqui oscuro, azul noche) y combínelo con una camisa ajustada o un polo con cuello abotonado. Complete el conjunto con un cinturón fino de cuero, un reloj discreto y zapatos de cuero flexible.
Las trampas que hay que evitar
Si el chino de colores es una prenda tan potente en un armario de verano, es también porque puede convertirse rápidamente en un error de gusto si se utiliza mal. Estos son los errores clásicos... y las formas de evitarlos.
Demasiados colores matan el color
El deseo de verano a veces nos lleva a acumular colores vivos. Pero un look equilibrado suele requerir una combinación sutil. Si tus pantalones son de colores, opta por prendas superiores más neutras: blanco, beige, gris claro, azul marino. Son valores seguros.
Por el contrario, si te atreves a combinar colores, piensa en la complementariedad: unos pantalones chinos azules pueden combinar con una camiseta ocre, y unos pantalones chinos rojos con una camisa azul cielo.
Olvidar el corte y el largo
Un pantalón chino demasiado largo o mal ajustado estropea inmediatamente la silueta. En verano, un corte ajustado o cónico funciona mejor. Realza la figura sin pegarse a la piel.
Consejo práctico: no dude en llevar la prenda a un sastre para que le haga un dobladillo. Es una pequeña inversión para lograr un aspecto impecable, sobre todo si piensa llevar los chinos con frecuencia.
Descuidar el calzado
Los pantalones chinos de colores llamativos atraen naturalmente la atención hacia la parte inferior del cuerpo. Por lo tanto, los zapatos deben estar en consonancia con el conjunto. Si son demasiado deportivos, desentonan. Si son demasiado elegantes, pueden recargar el look. ¿El compromiso ideal? Zapatillas deportivas, zapatos náuticos de nubuck o mocasines informales.