Chaquetas cortavientos: la transición impermeable entre estaciones

Chaquetas cortavientos: la transición impermeable entre estaciones

Hay días en los que salimos bajo un cielo azul... y volvemos bajo un aguacero. Entre las lluvias primaverales y los chaparrones otoñales, la chaqueta cortavientos se impone como un aliado tan discreto como indispensable. A medio camino entre la protección funcional y el estilo controlado, cumple todos los requisitos del vestuario masculino contemporáneo.


El hombre moderno ha aprendido a lidiar con un clima caprichoso. La chaqueta cortavientos es ideal por su ligereza, versatilidad y protección contra la lluvia y el viento.

Pensada inicialmente para deportistas y aventureros, poco a poco se ha ido introduciendo en las ciudades y los vestuarios más urbanos. En una época en la que la comodidad compite con la estética, la chaqueta cortavientos ha sabido reinventarse. Las marcas lo han entendido bien: se acabaron los cortes informes y los tejidos brillantes, ahora se llevan los diseños cuidados, los cortes ajustados y los colores trabajados.


Cómo elegir bien una chaqueta cortavientos: tejido, corte, color

Los materiales técnicos y transpirables son los más recomendables.

Una buena chaqueta cortavientos debe, ante todo, proteger del viento. Pero no solo eso. También debe ofrecer la transpirabilidad suficiente para evitar que pases demasiado calor cuando practicas deporte.

Los materiales más comunes:

  • Nailon: ligero, compacto, resistente. Un clásico que cumple con su cometido.
  • Poliéster recubierto: ligeramente más rígido, a menudo más impermeable.
  • Tejidos con membrana repelente al agua: permiten mantenerse seco incluso bajo una lluvia fina.


¿Corte recto, ajustado u oversize: qué silueta elegir?

Todo es cuestión de morfología y estilo.

  • Para siluetas delgadas: una chaqueta ajustada, con cremallera discreta y cuello alto, resalta la silueta sin efecto flotante.
  • Para las morfologías más atléticas o robustas: un corte recto o ligeramente oversize, bien estructurado a la altura de los hombros, evita el efecto ceñido.
  • Para los que les gusta combinar varias prendas: un corte un poco más holgado permite llevar fácilmente un jersey o una sudadera debajo.

Punto a tener en cuenta: una chaqueta demasiado larga en una persona de complexión pequeña aplana la silueta. Por el contrario, un modelo de longitud media queda muy bien en una silueta esbelta, ya que añade verticalidad.


¿Colores sobrios o llamativos? Adaptar la chaqueta a tu armario

¿No sabes si elegir un modelo neutro o uno con colores más llamativos? Piensa en el uso que le vas a dar.

  • Para un uso diario y versátil: los colores clásicos como el azul marino, el caqui, el gris antracita o el beige son fáciles de combinar.
  • Para un look más moderno o atrevido: atrévete con el óxido, el burdeos o el verde musgo. Los tonos un poco apagados funcionan mejor que los colores demasiado saturados.

Un pequeño consejo: fíjate en los zapatos que usas más a menudo. Esto te ayudará a elegir un tono de chaqueta que combine fácilmente.


La chaqueta cortavientos, una prenda camaleónica del armario masculino

En la ciudad: del metro a la oficina con estilo

¿El look urbano perfecto con una chaqueta cortavientos? Sencillo, práctico, pero elegante.

  • Una camisa abotonada o una camiseta lisa.
  • Un pantalón chino bien cortado
  • Zapatillas deportivas de moda
  • Una chaqueta cortavientos ajustada, sobria y discreta.

Este look es ideal tanto para ir al trabajo como para tomar algo después del trabajo en una terraza.


Fin de semana relajante en la naturaleza o junto al mar

Apuesta por un estilo más relajado, pero siempre cuidado.

  • Una sudadera de algodón
  • Unos vaqueros de corte recto
  • Una chaqueta cortavientos repelente al agua, un poco más holgada.
  • ¿En los pies? Zapatillas deportivas.

Accesorios bienvenidos: una gorra sencilla, una mochila compacta, gafas de sol. Y, sobre todo, piensa en un material que no haga ruido con cada movimiento: la comodidad también pasa por lo audible.


Chaquetas cortavientos: errores de estilo que hay que evitar

Llevar una chaqueta cortavientos con estilo es a menudo una cuestión de equilibrio. A continuación, te mostramos algunos errores frecuentes... fáciles de evitar.

  • Elegir un corte que no se adapta bien a tu silueta: una chaqueta demasiado ajustada o demasiado ancha puede romper la armonía de un conjunto. Tómate tu tiempo para probarla y observar cómo te queda, especialmente en los hombros y la cintura.
  • Acumular demasiados elementos deportivos: si la chaqueta ya tiene un aspecto técnico, no es necesario añadirle unas botas de montaña y una mochila muy deportiva. Es mejor contrarrestar con prendas más sobrias, como unos pantalones de tela o unas zapatillas sencillas.
  • Descuidar el mantenimiento: aunque parezca resistente, una chaqueta cortavientos requiere un mínimo de cuidado. Lávala en frío, sin suavizante, y evita la secadora. Así conservará sus propiedades repelentes al agua y su buen aspecto con el paso del tiempo.
  • Combinar mal los colores: los tonos vivos pueden quedar muy bien, siempre y cuando se integren bien en el conjunto. Si opta por una chaqueta de color, modérese con prendas de tonos más neutros. Lo contrario también funciona. No se trata de desterrar el color, sino de combinarlo.